El pueblo de Guadalajara que necesita un tractor… ¿Puedes ayudar?

15.000 euros necesita la asociación Alkhalachofa para comprar un tractor nuevo. Para ello, han iniciado un crowfunding para recaudar los fondos La asociación, que tiene su huerto en Utande, un pequeño pueblo de la Alcarria de Guadalajara, busca «un empujón económico» para seguir desarrollando su proyecto de producción de verdura local.

Alkhalachofa vende sus alimentos en Alcalá Henares, para apostar por la producción local de los alimentos con una filosofía de proximidad y de respeto a la tierra. El grupo de consumo comenzó el crowfunding el pasado 21 de diciembre de 2021, y está disponible en su web: alkhalachofa.com.

Han recaudado un tercio de lo que necesitan

En estos momentos, han recaudado un tercio de lo que necesitan, 5.359 euros. La asociación quiere comprar un nuevo tractor para su huerto en Utande porque el anterior ha sufrido «una avería irreparable». Desde Alkhalachofa agradecen la contribución de todos los ciudadanos.alkhalachofa-huerto-dinero

Imagen de la web de Alkhalachofa.

Se puede donar a la asociación a través de transferencia bancaria o a través de la aplicación de Bizum. Además, la asociación premia las mayores aportaciones económicas con recompensas «ecológicas». A partir de 50 euros. La donación conlleva una visita al huerto y se premia con una bolsa de verduras, con más de 30 euros te mandan una camiseta de y con una ayuda de más de 300 euros, la recompensa es una noche de alojamiento en la Casa Rural La Nuri.

Las transferencias bancarias se pueden hacer en esta cuenta, ES97 0049 0374 0328 1087 0423, y a este número de teléfono, 682 23 54 89.

Fuente: encastillalamancha.es

SOS de un pueblo envejecido de Castilla-La Mancha: dará 500 euros por cada nacimiento o adopción

SAN PEDRO (ALBACETE)

El Ayuntamiento de San Pedro (Albacete) concederá una ayuda de 500 euros por cada nacimiento o adopción de familias residentes en el municipio, para intentar equilibrar la pirámide demográfica que está totalmente invertida hacia la población de mayor edad, por la pérdida de habitantes en el municipio.

En una nota de prensa, el Ayuntamiento de San Pedro ha explicado que la decisión de poner en marcha esta medida se adoptó en un pleno que celebró la Corporación municipal en diciembre, y ha detallado que para el pago de estas ayudas se ha incluido una partida de 2.500 euros en los presupuestos del Consistorio para 2022.

Asimismo, ha informado que podrán solicitar estas ayudas personas que lleven empadronados en San Pedro al menos seis meses en la fecha del nacimiento o la adopción y tengan fijada en el municipio su primera residencia.

Al menos dos años

Por cada nacimiento o adopción cada familia beneficiaria recibirá un ayuda de 500 euros, que llegará a un máximo de 1.000 euros en el caso de nacimientos múltiples, ha indicado el Ayuntamiento, que ha aclarado que las familias que las reciban estarán obligadas a permanecer empadronadas en el municipio durante al menos 24 meses con posterioridad a la fecha del acuerdo de concesión de la ayuda.

El Consistorio ha justificado esta iniciativa porque en la última década la localidad ha perdido habitantes y la pirámide demográfica está totalmente invertida a favor de la población de mayor edad, y porque el descenso de nacimientos y adopciones también está teniendo su impacto en el número de alumnos matriculados en la escuela infantil local y en el Colegio Rural Agrupado (CRA) de San Pedro.

Su alcalde, Daniel Sancha, ha apuntado que “estas ayudas tienen como finalidad incentivar y fomentar el crecimiento de la natalidad en un municipio de San Pedro que no es ajeno al descenso del índice de natalidad generalizado en nuestro país”.

Fuente: ElEspañol

El pueblo más romántico

Que la comarca de La Vera es una de las zonas más bellas de España no es ninguna novedad, pero que se piense en Pasarón de la Vera como el enclave idóneo para una escapada romántica no deja de resultar curioso. ¿Qué hay en este municipio para ser considerado el pueblo más románticode España?

Lo ha conseguido gracias a los 1.296 votos obtenidos en una encuesta nacional en la que se ha visto las caras con municipios como Matet, en la Comunidad Valenciana (que ha quedado en segundo lugar) y la también extremeña Alcántara, en tercer lugar. 

La encuesta pedía el voto por los mejores lugares para un viaje romántico en pareja, por su entorno y su halo de romanticismo. Han participado centenares de localidades de toda España. 

Hace unos años, la revista Traveler consideró Jerte como uno de los municipios más romántico de España (junto a Ribadeo y Pedraza, entre otros). Lo destacó por la explosión de color que provoca cada año el cerezo en flor. Pero la Vera no tiene nada que envidiar a Jerte, y Pasarón destila entre sus muros y callejinas historias como la denominada Leyenda de la Magdalena, que narra un amor imposible y que la transmisión oral ha perpetuado. Una historia forjada en el verano de 1539 y que tiene a Jeromín (Juan de Austria), hijo natural de Carlos V, y a Magdalena como amantes protagónicos.

El Monasterio de Yuste (donde veraneaba él) y el Palacio de los Conde de Osorno (estancia estival de ella), dos de los recursos turísticos con más solera de Extremadura, unidos por una pasión sin final feliz, por la mala fama que arrastraba el joven, y el destino: ya que hasta la muerte de Carlos V no se supo que Jeromín era hijo del emperador.

Ella, encerrada, dio con sus huesos en lo más profundo del citado palacio, que se convirtió en el escenario principal de este encendido romance, con el joven recitándole poemas a la luz de la luna. Ambos, enfermos de amor, acariciaron la muerte e inspiraron una leyenda que todavía insufla hoy ese caché romántico al pueblo.

Proyecto de ‘Crowdfunding’

La Leyenda de la Magdalena ha seguido viva gracias a la tradición oral de los pasaroniegos y de los pueblos vecinos de La Vera. Y casi cinco siglos después, ha servido de inspiración para un crowdfunding que financia un proyecto teatral que pone en escena a los dos amantes y su historia de amor truncada.

Cómo truncado también se ha visto esta obra que ha tenido que posponerse debido a la pandemia de covid y que aguarda su momento para ser estrenada, pero que se puede disfrutar en formato libro.

Luis Guridi (creador de la tira cómica “Cámera Café”) y Álvaro López de Quintana han transformado la narración oral en una historia de amor imposible, que cuenta con todos los ingredientes noveleros: un padre atrabiliario y un tío timorato encargado de la custodia de la niña y, aún más, de su recato.

Fuente: elperiodicoextremadura.com

Cerveza en una ermita del siglo XVIII para reactivar un pueblo de 12 habitantes

Cuando los 12 habitantes de Valdelagua del Cerro cumplieron el rito de las doce uvas en la medianoche del pasado 31 de diciembre, a la mayoría se les debió de colar entre sus deseos para el nuevo año ver en pie la nueva fábrica de cerveza con la que el municipio soriano pretende desafiar al drama de la despoblación. Como todos los retos en Valdelagua son mayúsculos, pero los números son mínimos, el llamativo proyecto aspira a crear en 2022… un empleo. Sí, un solo empleo, pero revolucionario. Teniendo en cuenta que el Ayuntamiento tiene en nómina únicamente a una trabajadora —la secretaria, que acude cuatro horas a la semana—, el futuro empleado multiplicaría por ocho los actuales registros. 

Más allá de la chanza que permiten los números, el verdadero protagonista del proyecto radica en el lugar elegido para lanzar la fábrica: una ermita del siglo XVIII. Cuando el alcalde Ruymán Domínguez era solo un niño asistió a las últimas fiestas en el templo. La tradición anual del traslado desde la iglesia de las imágenes de san Roque y san Sebastián y la rifa de rosquillas que hoy recuerda con dificultad se perdió allá, en los años ochenta. Desde entonces, el edificio —un pequeño inmueble de una sola nave y cabecera recta— no ha parado de mostrar síntomas de agotamiento. El regidor, empeñado en que la ermita no acabe viniéndose abajo, ha logrado convencer al propietario, la diócesis de Osma-Soria, de que le cedan el inmueble, ya desacralizado, con el objetivo de producir cerveza artesanal.

Aunque este propósito no era el inicial. “Cuando llegué al Ayuntamiento hace diez años, la idea era crear un salón social o lo que fuera, con tal de no perder nuestro patrimonio”, rememora Domínguez. Tras seis años de negociaciones con la Iglesia, Valdelagua logró, y hasta superó, su objetivo. “Inicialmente pedíamos una cesión de 90 años y nos han concedido 99”, precisa el alcalde. La operación contrasta con la todavía poco escuchada propuesta de otros colectivos, como “Románico sin techo”, de dar un uso alternativo a los templos en ruinas, previa consolidación, para que no desaparezcan. En Valdelagua, mientras tanto, primera meta alcanzada, pero nada conseguido: la ermita de San Roque aguarda nuevos logros en un extremo del pueblo.

En paralelo al proceso de cesión, el propio alcalde maduraba junto a otras personas la idea de abrir una fábrica de cerveza artesanal. Un proyecto interesante en un sector que no para de crecer: el número de productores se ha multiplicado por diez en la última década, hasta las más de 500 fábricas actuales en España. “Era un proyecto personal, pero, pensando en el pueblo, en la despoblación y en la falta de empleo, decidimos que era una buena opción que lo liderara el Ayuntamiento y que se desarrollase en la ermita, en lugar de una nave de nueva construcción”, argumenta Ruymán Domínguez. Porque, desafortunadamente, Valdelagua del Cerro es uno de esos pueblos paradigmáticos de la España vacía. “Nos hace gracia que se hable de los problemas de municipios de 3.500 habitantes; aquí tenemos censados 18 vecinos y solo 12 residen habitualmente”, ironiza el alcalde.

Así que la fórmula elegida sería la creación de una sociedad limitada, con un capital inicial de 120.000 euros que se está recaudando entre vecinos y no vecinos. Relatan los responsables que los accionistas, que deben aportar 200 euros por cada participación, están llegando desde el pueblo y la provincia de Soria, pero también desde fuera. El caso más llamativo, el de vecinos de Barcelona sin ningún tipo de vinculación con Valdelagua del Cerro, que han decidido arriesgar su dinero únicamente por empatía con el proyecto.

Como el objetivo prioritario es salvar la ermita de San Roque, incluso aunque la fábrica no siguiera adelante, en Valdelagua del Cerro creen que habrá merecido la pena. Una apuesta por el caballo ganador, entre el “sí” y el “sí”. “Si el proyecto sale bien, el espacio se quedará pequeño. Si sale mal, habremos ganado el patrimonio”, argumenta el regidor. En el primer caso, el del éxito de la nueva empresa, el Ayuntamiento se ha reservado el control de la firma, con el 21% de las acciones que ningún inversor podrá superar. No quieren en el municipio que la idea fructifique y que un día abandone el corazón de la España del interior donde ha sido concebida. Y en cuanto a la creación de empleo, Ruymán Domínguez prefiere la cautela. La sociedad echará a andar con un trabajador —mínimo requerido— y el futuro dirá si la producción de cerveza artesanal en un pueblo de 12 habitantes merece crecer, consolidarse y sumar trabajadores. 

Asimismo, dentro del panorama de prosperidad del sector —que genera en el país más de 3.000 empleos directos—, Valdelagua del Cerro quiere erigirse en la única fábrica de cerveza artesanal cuya producción se realice al 100% en la localidad. Es decir, que todo, salvo la levadura, será “made in Valdelagua”. De hecho, ya se han practicado ensayos para el cultivo de la cebada y en el pueblo son optimistas a la hora de importar con éxito la producción de lúpulo, dado que “tenemos unas condiciones climatológicas y de altitud parecidas a la zona de León en la que se cultiva el mejor lúpulo del mundo”, explican. Se refieren a la ribera del río Órbigo en la provincia leonesa, en la que se cosecha casi todo el lúpulo español, con 250 explotaciones agrícolas y casi mil toneladas anuales de una planta esencial en la elaboración de la cerveza. 

Y llegados a este punto, lo demás será cuestión de marketing. Se equivocarían en el municipio soriano —y son conscientes de ello— si no reflejaran en las etiquetas de los botellines la esencia de esta historia. Quizá ya tengan en mente lanzar al mercado una cerveza que se llame “España vacía”, “Soria despoblada” o “12 habitantes”. Hasta la fecha, el pueblo ha dado sobradas muestras de ingenio. Como el sistema de pago inventado durante la pandemia actual. Ni en el bar ni en la tienda se utiliza el dinero convencional, sino un llavero magnético prepago con el que tomar un café o comprar el pan. No está mal para un pueblo de 12 habitantes cuyo alcalde, con 43 años, es la persona más joven. 

Fuente: José María Sadia

La proeza de un pueblo con un único habitante para conservar su templo

Si existe una obra cumbre del gótico en España es, sin dudarlo, la catedral de Burgos, inmersa en la celebración de su octavo centenario. Pero no muy lejos de esta joya arquitectónica, a 40 kilómetros de la ciudad, entre los pequeños ríos Odra y Brullés, en pleno páramo burgalés, se erige sin complejos el templo que se considera el germen del estilo gótico en la provincia, y por extensión, en el reino de Castilla, levantado allá por la segunda mitad del siglo XIII. Se trata de la iglesia de Santiago de Apóstol de Villamorón, uno de tantos municipios que adolecen del mal de la despoblación y cuyo valor, además de considerarse el ‘introductor’ del estilo que se impuso en Europa occidental en la tardía Edad Media, se debe a que sirvió de prototipo a las llamadas iglesias ‘fernandinas’ andaluzas levantadas durante la Reconquista.

Su aparente consistencia exterior, resultado de las labores de restauración llevadas a cabo por la Junta de Castilla y León en 2009, contrasta con un interior que amenaza ruina, pasto de las grietas y de las humedades como consecuencia de décadas de abandono -al margen de pequeños parcheados y remiendos- desde que cayó en desuso -litúrgico- a finales de la década de los 70. Fue entonces cuando la última familia que habitaba de continuo en Villamorón se trasladó a vivir a Burgos.

Interior de la iglesia de Villamorón (Burgos)
Interior de la iglesia de Villamorón (Burgos) – Ricardo Órdoñez

La historia de este pequeño municipio dependiente de Villegas es la de otros tantos pueblos de la España vacía. Hoy, su único habitante censado es José María Bustillo, que vive a caballo entre el enclave que le vio nacer y Barcelona hasta que su pronta jubilación le permita volver a su tierra. Es uno de los que ha seguido, con empeño y los dedos cruzados, la campaña emprendida por la asociación Amigos de Villamorón, agrupación a la que pertenece y que ha sido responsable de la proeza de conseguir en tiempo récord a través de una campaña de micromecenazgo la suma suficiente (30.650 euros) para que con otro ‘empujón’ de la Administración regional se pueda recuperar el interior de este templo, cuyas grandes bóvedas de crucería y restos de la sobria decoración románica que pudo tener dan fe de aquella época que anticipaba el esplendor del gótico.

«Los primeros sorprendidos de la acogida hemos sido nosotros», confiesa el aludido. Vivió el esplendor del municipio antes de trasladarse junto a sus padres a la capital catalana, «cuando los animales trillaban y vivían unas 20 ó 30 familias». Hoy se empeña en que el inmueble de sus antepasados, uno de los pocos que quedan levantados en este bello entorno que limita al sur con el Camino de Santiago, al este con el geoparque de Las Loras y al oeste con el Canal de Castilla, se mantenga en pie, y por ello confiesa que le hace especial ilusión que se pueda acondicionar el templo para darle una segunda vida.

Al frente de la asociación Amigos de Villamorón, nacida en 2003 y con más de un centenar de miembros, se encuentra Pedro Moreno, un profesor jubilado que vive en el vecino Villegas. Explica que fueron los positivos resultados de otros proyectos de micromecenazgo lanzados en la provincia con ayuda de Hispania Nostra, asociación sin ánimo de lucro surgida para la defensa y promoción del patrimonio, lo que les animó a emprender la campaña, que concluyó a finales de 2021 con la adhesión de casi medio millar de personas «de todas las partes del mundo» y el mencionado montante, casi el doble del objetivo cifrado como mínimo (15.000 euros).

Próxima reunión

Conseguidos los fondos, el siguiente paso, previsto para los próximos días, es una reunión con los responsables de patrimonio de la Junta para llevar a cabo los objetivos por los que emprendieron el ‘crowdfunding’. ¿Lo que más urge? «Restaurar el coro y los paramentos verticales». Moreno confía en conseguir de las administraciones -a la Junta podría sumarse la Diputación y el Arzobispado- ese empujón definitivo, «porque ahora se valora mucho la colaboración público-privada en el mantenimiento del patrimonio».

Interior de la iglesia de Villamorón
Interior de la iglesia de Villamorón – Ricardo Órdonez

A largo plazo, les gustaría que debido a que el templo está cerrado al culto -sus elementos decorativos de interés se trasladaron en los 70 al Museo del Retablo de Burgos para evitar el pillaje de la época y sólo ofrece una liturgia el día de Santiago Apóstol, el 25 de julio-, se diese al inmueble un uso turístico y cultural, convirtiéndose en sede de «conciertos, visitas guiadas, presentaciones, etc». El presidente de la asociación cree que la iniciativa, junto al «entorno de indudable atractivo» en el que se asienta, podría ayudar a atraer turistas -y a algún vecino- al desangelado enclave. Considera este habitante de la ‘España vaciada’ que el patrimonio «puede y debe jugar un papel importante» en revertir la sangría poblacional que sufre Castilla y León. No lo es todo, puntualiza Bustillo: «Es necesario tener buenas comunicaciones. Con la pandemia se ha visto que hay muchas profesiones en las que se puede trabajar a distancia y lo único que hace falta es una buena conexión. Si a ello le añades una vida más fácil y barata, un entorno así debería resultar atractivo». Mientras, la denominada ‘catedral del páramo’ -por la llanura cerealística en que se enclava- espera paciente su rehabilitación para convertirla en aquella joya arquitectónica que enorgulleció a toda la comarca.

Fuente: ABC.es

‘Apadrina un olivo’: así rescata los olivares un pequeño pueblo de Teruel

Una entidad con sede en el pequeño pueblo de Oliete (Teruel) está dando un ejemplo a toda España de cómo revertir el abandono de los campos y cómo cualquier persona puede implicarse, sin moverse de su casa, en la recuperación de la agricultura tradicional. Mediante un programa de apadrinamiento de olivos, los integrantes de esta organización ya han logrado rescatar 10.000 árboles de un abandono y muerte segura. Y, además, generan empleo y crean riqueza con la producción de aceite de calidad.

Al salvar a estos olivos, se inicia una cadena que permite atraer a nuevos productores de aceite a estas zonas, que vuelven a ser generadoras de riqueza en la llamada España vaciada. Se reactiva así una vida rural, una industria y unos campos que parecían llamados a desaparecer.

El proyecto ‘Apadrina un olivo’ consiste en que los interesados en inscribirse aportan 50 euros al año para recuperar un olivo y sufragar así su recuperación. De este modo, el árbol vuelve a la actividad productiva y a generar negocio mediante la producción de aceite.

Imagen de los olivares /APADRINA UN OLIVO

A su vez, las personas que han hecho esta aportación y tienen inscrito un árbol a su nombre reciben, aparte de la satisfacción de contribuir a la regeneración de estos cultivos, una garrafa de dos litros de aceite de oliva cada año.

El pueblo de Oliete, en el que apenas viven 350 personas, cuenta en su municipio con unos 100.000 olivos, prácticamente abandonados como consecuencia de la emigración masiva de sus habitantes hacia las grandes ciudades, un proceso desgraciadamente habitual desde hace unas décadas en España.

Pero, gracias a este programa, personas de 15 países diferentes se han apuntado como padrinos de 10.000 árboles, que incluso pueden visitar personalmente para comprobar cómo se realizan las labores de recuperación, mantenimiento y explotación de los mismos, tal y como se observa en la página web de la entidad.

Imagen de la zona /APADRIAN UN OLIVO

Los organizadores han creado también una marca, Mi Olivo, que produce tres variedades de aceite de oliva. Gracias a ello se han generado en los últimos años 22 puestos de trabajo, entre los que hay miembros de la asociación local de discapacitados.

En realidad, la idea es combinar tres funciones en este proyecto, que son las llamadas 4 eses: Sostenible, Social, Solidaria y Saludable.

TALLERES PARA ESCOLARES

Pero, aparte de ello, también se organizan talleres educativos para alumnos, en los que se aprende la importancia de los árboles y, en concreto, de los olivos. 300 alumnos de Teruel pasan por estos talleres gratuitos, que se llevan a cabo junto a otra ONG, Plant for the Planet.

Esta iniciativa nació en 2014 cuando los vecinos de Oliete impulsaron una iniciativa que llamaron ‘El Renacer’ con el ánimo de recuperar un patrimonio natural y agrícola que permanecía abandonado desde hace tiempo.

Actividad promocional del aceite elaborado /APADRINA UN OLIVO

“Donde todo el mundo veía olivos viejos e improductivos, nosotros visionamos el motor de bienestar y desarrollo económico que Oliete precisaba para sobrevivir”, afirman desde la entidad ‘Apadrina un olivo’.

Hoy, personas residentes en el municipio, pero también llegadas desde grandes urbes e incluso desde otros países, forman parte de este proyecto común que demuestra cómo es posible revertir el problema del abandono rural e insuflar nueva vida al campo.

Fuente: elperiodico.com

Olvera, Setenil, Vejer y Zahara, entre los 100 pueblos de España más bonitos para National Geographic

La revista National Geographic cerró el 2021 con la lista de los 100 pueblos más bonitos de España. Y en esa selección, realizada bajo los criterios editoriales de los diferentes miembros de la sección ‘Viajes’ de la publicación, se han ‘colado’ cuatro localidades de la provincia de Cádiz. Uno de ellos además está situado entre los 20 más hermosos.

Vejer de la Frontera

Vista general de la playa vejeriega de El Palmar.
Vista general de la playa vejeriega de El Palmar. / D.C. (Vejer.)

No era necesario que nos lo dijera National Geographic aunque nunca está de más una mención extra en este sentido. Y es que Vejer no sólo merece estar en esta selección por méritos propios sino que también aparece en otras como la de ‘Los pueblos más bonitos de España’ y ‘Los pueblos más bonitos del mundo’.

Vejer se nos descubre como un típico pueblo blanco, de gran belleza monumental y paisajística. Situado en lo alto de una esbelta colina, a 190 metros sobre el nivel del mar, y a tan solo 10 kilómetros de la playa de El Palmar, que pertenece a su término municipal, fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1976 y I Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos en 1978.

Las webs que suelen hacer referencia a esta localidad suelen recomendar a los turistas la visita de su recinto amurallado y Monumentos como la Iglesia Parroquial del Divino Salvador, El Castillo, el Museo de Costumbres y Tradiciones, Los patios, Los Molinos de Viento…. además, de núcleos Rurales como El Palmar, La Oliva (donde está el Santuario de la Patrona, la Virgen de la Oliva), o Santa Lucía, con su acueducto romano, entre otros. Sus alojamientos con encanto y su gastronomía también se destacan en guías de viaje.

Olvera

Castillo de Olvera
Castillo de Olvera

National Geographic define a Olvera como un excelente mirador de la Sierra de Cádiz y hace un recorrido por ella, desde el castillo y la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, pasando por el casco antiguo de la ciudad, con un característico trazado laberíntico y lienzos de muralla que recuerdan su pasado andalusí. De la plaza del Ayuntamiento se puede salir por un arco pegado a la calle Calzada, que conduce por una rampa escalonada hasta la amplia plaza de la iglesia. A un lado, Nuestra Señora de la Encarnación, al otro, el castillo y, en medio, un mar de sierras y campos de olivos que producen el aceite Denominación de Origen Sierra de Cádiz.

La percepción del entorno mejora todavía más cuando se accede al mirador de la iglesia, sobre el cual se alza la construcción neoclásica. En la plaza, también se encuentra el edificio de la ‘Cilla’, que se usó como granero y cárcel y que ahora alberga la sede del Museo la Frontera y los Castillos. Precisamente a un paso se alcanza la fortaleza musulmana del siglo XII donde se mantienen en pie la torre del homenaje y el aljibe.

Setenil de las Bodegas

Setenil de las Bodegas es una de las localidades más singulares de los Pueblos Blancos de la Sierra debido a su particular entramado urbano. En él, las casas se dan cabida a diferentes niveles, situándose unas bajo la roca y otras sobre ella, configurando calles cueva, miradores y rincones de una belleza extraordinaria. La localización actual de Setenil es de origen medieval, conservándose a día de hoy vestigios de su pasado almohade en el espacio de La Villa, aunque la presencia humana data desde el neolítico. De la fortaleza medieval se mantiene en pie la Torre del Homenaje y un aljibe subterráneo.

Además, su patrimonio se completa con la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, de estilo tardo-gótico renacentista, y las ermitas de Nuestra Señora del Carmen, San Benito y San Sebastián. La Antigua Casa Consistorial posee un magnifico artesonado mudéjar del siglo XVI, único en la provincia, y su visita se inscribe en la llamada Ruta de los Reyes Católicos, un recorrido que permite conocer el legado histórico de Setenil ligado a la conquista cristiana en 1484. Asimismo, en el municipio se inscribe una amplia oferta de senderos y rutas en las que disfrutar de su privilegiado entorno.

Zahara de la Sierra

Vistas de Zahara de la Sierra, con su castillo coronando la Villa.
Vistas de Zahara de la Sierra, con su castillo coronando la Villa. / RAMÓN AGUILAR

En pleno corazón del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, con una extensión superficial de 71,30 kilómetros cuadrados, se encuentra Zahara sobre la falda de la sierra del Jaral, en la “Ruta de los Pueblos Blancos”. Desde allí podemos contemplar magníficas vistas de sus alrededores: al norte, Algodonales y sierra de Líjar; al oeste, el arroyo de Bocaleones y Sierra Margarita (Prado del Rey y El Bosque); al sur, Arroyomolinos, Monte Prieto, Sierra Blanquilla – puerto de las Palomas- y Sierra del Pinar (Grazalema); y al este, el peñón Algarín (El Gastor). Zahara es un sitio ideal también para actividades en la naturaleza.

Además, una vuelta por su conjunto histórico (Iglesia Santa María de Mesa, Ermita San Juan Letrán, Torre del Reloj,…) y subir al Castilllo y la Torre del Homenaje de su antigua villa medieval.

Fuente: diariodecadiz.es

Un pueblo de Cuenca ofrece su bar gratis contra la despoblación

Los bares son vitales para la vida social en el pueblo y, si no, que se lo pregunten a Victoriano, Agustina, Natalio y Alejandro, vecinos del municipio conquense de Villalgordo del Marquesado, que a finales del mes de diciembre tuvieron que decir adiós al único que había en el pueblo.

El bar del centro social ubicado en la planta baja del edificio del Ayuntamiento cerró «unos días antes de la Lotería de Navidad» tras casi tres años abierto. «Sufrieron un robo, se llevaron la cesta de Navidad y algunas bebidas; el matrimonio que lo gestionaba cogió miedo y decidió cerrarlo», relata Natalio Valencia, alcalde de la localidad.

Desde entonces, la vida social en este pequeño pueblo de La Mancha conquense no es la misma.

«El bar suponía un lugar de convivencia, donde los vecinos charlaban y compartían experiencias», dice el regidor.

Consciente de esa importancia, ha decidido ofrecer el alquiler del local y una vivienda gratis -ahora en construcción- a quien quiera hacerse cargo del negocio hostelero. «Sólo tendría que pagar la luz y el cupón de autonómos», puntualiza el alcalde.

Las reacciones no se han hecho esperar. En menos de un mes, ya son cuatro los aspirantes, que proceden de Alicante, Valdepeñas (Ciudad Real), Barcelona y Las Pedroñeras (Cuenca). También una mujer estaría interesada en abrir una tienda de alimentación. «Nos ha sorprendido esta acogida, ahora tendremos que ver a la gente y valorarlos. Lo importante es que sean buena gente», sentencia.También han recibido una oferta de una persona que estaría interesada en abrir la primera tienda de alimentación en el pueblo

Las familias tendrán preferencia a la hora de hacerse con este puesto de trabajo. ya que lo que buscan en este pueblo de la ‘España vaciada’ -con 73 habitantes censados y viviendo a diario unos 40- es su repoblación. «La edad media de los vecinos es de 70 años, tan solo hay una niña que va al colegio a Belmonte, pero en verano se llena de gente que viene de la ciudad». También hay trabajo en el campo y en las ganaderías del pueblo», explica el alcalde, quien se congratula de que la fibra óptica llegará en unos meses. «Un buen incentivo para el teletrabajo», se felicita.

De momento, hasta que la fibra óptica llegue a Villalgordo del Marquesado, Victoriano, Agustina, Alejandro y Natalio ya pueden ir pensando en su próxima partida de cartas.

Fuente: abc.es

Mi pueblo es ciberseguro: la nueva red que une a un centenar de municipios cacereños

Los ayuntamientos de Cachorrilla o Pedroso de Acim, con una población que no llega al centenar, dispondrán de mecanismos y servicios de consultoría en ciberseguridad que les brindará el mismo entorno de protección que puede encontrarse en las redes digitales de un aeropuerto. Pero no solo ellos. La Diputación de Cáceres está creando la Red Provincial de Espacios Ciberseguros, con los 95 municipios más pequeños de la provincia (la mayoría por debajo de los 1.000 habitantes). Sus vecinos tendrán además la posibilidad de disponer de un espacio colectivo con conexión a internet de alta velocidad y con el mismo nivel de seguridad. El hecho de aglutinar las localidades menos pobladas, muchas de ellas dispersas, hace más singular este proyecto pionero en España e innovador en Europa.

Quizá lo esperado hubiera sido comenzar la red por los grandes municipios. Pero no. De este modo, la Diputación cacereña incide en su lucha contra la despoblación. «Todo ciudadano de la provincia, independientemente de donde viva, debe tener los mismos derechos y oportunidades digitales», subraya el diputado de Innovación y Provincia Digital, Santos Jorna. De ahí que Cáceres además esté en la avanzadilla de la fibra óptica, que ya llega directamente a todos los ayuntamientos, mancomunidades y entidades locales a través de una red provincial gestada por la propia Diputación. La fibra óptica convencional, la que conecta hogares y empresas, también está ya al alcance del 92% de la población de la provincia. Faltan los 70 pueblos más pequeños, pero las operadoras están recibiendo ayudas públicas para que puedan llevar la fibra a esas poblaciones antes de final de 2022.

Rápido y blindado

De hecho, mientras llegan estas auténticas autopistas de la información, la Red Provincial de Espacios Ciberseguros ofrecerá en cada ayuntamiento un punto de acceso rápido a internet y a los servicios que proporciona la institución, dentro de un control del tráfico que se extenderá a todos los puntos de conexión del edificio, tanto en la red cableada como en la inalámbrica. Se incorporará a cada consistorio un armario de comunicaciones, con cortafuegos de última generación y salida a internet de alta velocidad, así como la instalación de puntos de acceso wifi de gran capacidad.

«En la pandemia, el mundo urbano ha descubierto el rural. Se abre una expectativa de empleo muy importante»

CARLOS CARLOS – Presidente de la Diputación Provincial de Cáceres

Precisamente, dentro de este proyecto, cada municipio creará un espacio de ‘coworking’ hasta donde los vecinos y titulares de negocios o emprendedores podrán desplazarse con sus ordenadores, móviles o tablets, y acceder mediante conexión a internet segura y de alta velocidad, mientras llega la fibra óptica. De modo que ayuntamientos y vecinos estarán blindados ante ataques cibernéticos, accesos no autorizados, robos de datos…

«Se trata de una herramienta clave porque ya es necesario trabajar con cierta tranquilidad en todas las transacciones, ya sean políticas, empresariales, privadas… Conocemos la frecuencia de los ataques en la red, el aumento de la ciberdelincuencia», indica Santos Jorna. Por ello, el personal que gestionará dichos espacios estará además asesorado en hábitos y prácticas seguras por una empresa especializada, a la que Diputación ya ha adjudicado este servicio por 353.000 euros (Ariadnex) y por dos años. «Razones que la convierten en una red novedosa, que pone a la provincia a la vanguardia de la innovación tecnológica», sostiene el diputado.

«Todo ciudadano de la provincia, viva donde viva, debe tener los mismos derechos y oportunidades digitales»

SANTOS JORNA – Diputado de Innovación y Provincia Digital

No obstante, dicha red forma parte de un engranaje mucho mayor de redes que pretende la transformación digital de toda la geografía cacereña, es decir, el principal proyecto en el que trabaja el área de Innovación y Provincia Digital de la Diputación. Lo hace mediante un plan director cuyo objetivo consiste en facilitar la mejor conectividad a ciudadanos, empresas e instituciones, para que puedan optar a un futuro más tecnológico y digital. Y es que Cáceres ya perdió el tren de las anteriores revoluciones y oleadas de progreso por no disponer de fábricas ni comunicaciones. «En cambio, ahora sí podemos contar con los pilares que exige la Cuarta Revolución Industrial, y en ello trabajamos: la transición ecológica y la transformación digital», afirma Santos Jorna.

El potencial medioambiental de Cáceres está claro. Atrae turistas, atrae a personas que cambian de residencia para reencontrarse con las bondades rurales, y también a los nuevos ‘nómadas digitales’ que trabajan conectados a sus empresas desde entornos más saludables. Con esta baza, hay que asegurar la conectividad. De ahí las redes que teje la Diputación y que se mueven en dos ámbitos. Uno de ellos, abocado al desarrollo de las empresas y el emprendimiento. El otro, enfocado a facilitar conexiones rápidas y protegidas a instituciones y ciudadanos de la geografía cacereña.

Todas las soluciones

Aquí se incluye la Red Provincial de Espacios Ciberseguros, pero también las doce ‘Digilabs’ o aulas tecnológicas que Diputación puso en marcha el pasado 1 de julio en pueblos del entorno de Plasencia con una inversión de 398.702 €. Cualquier persona puede entrar a realizar trámites digitales (renovaciones de demandas de empleo, pagos de modelos 050, papeleos de la ITV…), incluso formarse y asesorarse si no está muy ducha en esta materia (gestión de correos, uso de portátiles, compras online…), ya que son atendidas por personal técnico. También se ha puesto en marcha ‘DigiLabs24h’, abierto día y noche para facilitar la conciliación y la formación ‘online’

Por cierto que estos ‘Digilabs’ han iniciado una nueva etapa en 2022, en la que además ofrecerán formación específica a las empresas en torno a las nuevas tecnologías. Los primeros cursos han comenzado este fin de semana y versan sobre contenidos como ‘Facturae y Face. La factura electrónica’, ‘Conseguir un contrato público. ¿Cómo licitar?’, ‘Gestión de redes sociales para aumentar las ventas’, ‘Del ecommerce al social commerce’ o ‘Digitalización de un negocio de restauración’.

El propio presidente de la Diputación de Cáceres, Carlos Carlos, ha destacado las nuevas tecnologías como el principal factor para relanzar el mundo rural, ahora convertido en «una oportunidad». Al cumplir un año de su mandato, ha destacado las opciones laborales que se abren en los municipios mediante la digitalización y la llegada de los fondos europeos de recuperación. «Si la pandemia ha traído algo positivo es que el mundo urbano ha descubierto el mundo rural. Si somos capaces de llevar la conectividad, la fibra, a las zonas rurales, se abre una expectativa de empleo muy importante», ha expresado Carlos Carlos en una reciente entrevista a la agencia Efe. 

Fuente: elperiodicoextremadura.com

Codos, un pueblo de Zaragoza que crece con su defensa de los valores rurales

Yolanda Vicente Luzón lidera la Asociación Cultural Grío de Codos, un pueblo en la provincia de Zaragoza donde han desarrollado un buen número de iniciativas para fomentar el desarrollo rural y luchar contra la despoblación.

En 1989 comenzaba la andadura de la asociación cultural impulsada por unos jóvenes del pueblo entre los que se encontraba Yolanda, quien reconoce a Efeagro que “nadie creía en ellos” y les llamaban coloquialmente “los culturetas”.

Sin embargo, cerca de treinta y un años avalan hoy el trabajo y la dedicación del equipo al “desarrollo rural”, durante los cuales la asociación ha puesto en marcha proyectos dedicados a mayores, familias foráneas u oriundas y menores.

Ella es la cara visible de la asociación que forman 34 socios, junto a 11 voluntarios y 49 trabajadores.

Los valores rurales

La Granja Escuela, El Casón, permitió permanecer en Codos a Yolanda y a otros jóvenes del pueblo que habían terminado sus estudios y “tenían muchas ganas de quedarse a vivir allí”.

Un antiguo edificio serviría como sede de la granja, tras una reforma en 1991 que consolidó esta iniciativa como el primer proyecto educativo de la asociación que recibía campamentos de niños tutelados de la Diputación General de Aragón (DGA), entre otros y daba trabajo a esos jóvenes que lo habían creado.

Allí trabajan en actividades dirigidas al conocimiento de la “la cultura popular, como la artesanía y la alfarería, con las que los niños aprenden valores rurales mientras trabajan el mimbre o la arcilla” relata Yolanda.

Cuando ella y el grupo que trabaja con ellos se dieron cuenta de “lo bien que están ahí los niños”, decidieron comenzar el siguiente proyecto y crearon el Centro de Menores Río Grío en el año 97.

En aquel momento arrancaron la actividad del centro con ocho menores tutelados y actualmente, el centro cuenta con una treintena de plazas para menores tutelados.

Vista del pueblo de Codos, Zaragoza. Efeagro/Asociación Cultural Grío

En este centro de menores es habitual ver “a los niños jugando a hacer cabañas sin utilizar consolas”, relata.

Según afirma, con esta iniciativa tratan de “volver a los valores de la solidaridad, del acompañamiento”; por ejemplo, “cuando los jóvenes ven a un abuelo, van y le ayudan con las bolsas. Y que cuando éste coja fresas del huerto se las llevará a los niños para comer”.

Por eso, “uno de los valores principales del centro es el propio pueblo, el valor de la gente que vive en él, porque integran a los menores, pero a la vez los educan”, afirma Yolanda.

Y de la necesidad de los vecinos más longevos del pueblo que no querían abandonar el lugar cuando ya no podían vivir solos, nace el Centro de Mayores La Lonja, que cuenta con diecisiete plazas.

Mediante esta residencia se combate también la despoblación rural, ya que la mayoría de los ancianos deberían desplazarse para acudir a una residencia o centro de día, probablemente en la capital, y con este proyecto pueden seguir en el pueblo.

Economía circular

También entran en el mercado laboral con ofertas de empleo mediante las cuales “buscamos familias y ofrecemos trabajo para los dos de la pareja y se les ofrece, también, que traigan a sus hijos al colegio”, asegura Yolanda.

Con este tipo de ofertas laborales consiguen que la despoblación rural no aumente y la economía se genere dentro del propio pueblo, creando una “economía circular rural”.

Mucha de la gente que vive en Codos trabaja en el pueblo y para el pueblo con lo que “retroalimentan” esos valores y cuidados del medio rural que inculcan a todos los jóvenes que acuden a la granja escuela o que forma parte del centro de menores.

El futuro de Codos

A corto plazo, trabajarán en un nuevo proyecto para que los mayores no tengan que acudir a la residencia y dejar “su vivienda atrás” si no que mediante “apoyos” de voluntarios y/o trabajadores “puedan mantenerse en casa el mayor tiempo posible”, cuenta Yolanda.

Este proyecto integrará “el pueblo como una residencia en sí misma”.

Otra de las iniciativas que esta asociación ya ha puesto en marcha y que ahora están impulsando es la “descentralización” de los niños del centro de menores.

El objetivo es que “cuando cumplan 18 años, puedan ser acompañados en su futuro más próximo sabiendo que tienen el apoyo de su referente familiar”, añade Yolanda.

Un trabajo que los habitantes de Codos conocen bien ya que llevan veinticinco años integrando menores a la sociedad con unos valores muy arraigados al respeto y la importancia de lo rural.

Fuente: efeagro.com